
La industria de la belleza vive un cambio hacia rutinas de cuidado de la piel más simples y conscientes.
Dermatólogos y especialistas coinciden en que usar menos productos reduce irritaciones y mejora la salud cutánea a largo plazo.
La tendencia apuesta por limpiadores suaves, hidratantes multifunción y protector solar como base del cuidado diario.
Consumidores buscan fórmulas con menos ingredientes, evitando fragancias fuertes y compuestos innecesarios para la piel.
Marcas priorizan activos respaldados por evidencia científica, como ceramidas, ácido hialurónico y niacinamida.
Expertos advierten que el exceso de productos puede alterar la barrera cutánea y provocar sensibilidad.
El enfoque minimalista promueve constancia, prevención y una relación más saludable con la belleza.

