Usher deslumbró en el espectáculo del medio tiempo del Super Bowl LVIII con una actuación cargada de brillo, coreografía y nostalgia digna de Las Vegas. Sin embargo, a pesar de recibir elogios, también enfrentó críticas y rechazo por la ausencia de Justin Bieber.
A pesar de las expectativas, Justin Bieber no fue uno de los invitados sorpresa en el Allegiant Stadium. En su lugar, artistas como Alicia Keys, H.E.R., Ludacris y Lil Jon acompañaron a Usher en el escenario, ante los 65 mil espectadores presentes en el choque entre Kansas City Chiefs y San Francisco 49ers.
Según informes de Page Six, Bieber declinó la invitación de Usher porque «no se sentía listo» para ofrecer un espectáculo en vivo tras su retiro temporal de los escenarios. A pesar de los esfuerzos de Usher por persuadirlo, Bieber no se presentó.
Usher, quien lanzó la carrera de Bieber en 2009, expresó que «reducir 30 años de carrera a 15 minutos es mucho pedir». A pesar de ello, el ganador de ocho premios Grammy entregó una actuación memorable, interpretando éxitos como «Yeah», «Caught Up» y «Bad Girl».
Cabe destacar que Usher ya había participado en el espectáculo del Super Bowl en 2011 como invitado de Black Eyed Peas.

