
Escuelas públicas y privadas comenzaron a integrar herramientas de inteligencia artificial como apoyo al aprendizaje cotidiano.
Docentes usan estas plataformas para personalizar ejercicios y reforzar contenidos específicos.
Especialistas aclaran que la tecnología no reemplaza al maestro en el aula.
La Secretaría de Educación promueve un uso responsable y supervisado de estas herramientas.
Autoridades educativas señalan que la IA ayuda a detectar rezagos académicos tempranos.
También permite adaptar ritmos de aprendizaje según cada estudiante.
Expertos advierten riesgos si no existe orientación pedagógica adecuada.
El principal reto es reducir la brecha digital entre regiones.
Educadores coinciden en que la tecnología debe complementar, no dirigir, el proceso educativo.
El debate continúa mientras más escuelas evalúan su implementación.

